¿Soltera toda mi vida?

Escrito por Luis Palau    Martes, 16 Junio 2009 23:45

Parece que quedaré soltera toda mi vida. ¡No hay jóvenes evangélicos! ¿Hago mal en buscar novio no convertido a Cristo?
Respuesta:

Tiene razón cuando usted dice que hay más señoritas que hombres jóvenes en muchas iglesias evangélicas. Conozco muy pocas excepciones. ¡Yo tengo cinco hermanas, y simpatizo con su problema, señorita!

La Biblia, no obstante, dice que usted no debe casarse con un hombre que no conoce a Jesús como su Salvador.

"No os unáis en yugo desigual con los incrédulos" dice IIa. Corintios capítulo 6 y "cásese con quien quiera, con tal que sea en el Señor" en Ia. Corintios capítulo 7.

Aparte de las leyes morales, ésta es la única ley negativa que Dios impone sobre el noviazgo y casamiento de sus hijos.

"En el Señor" quiere decir: Primero, que ambos pertenecen a Cristo. ¡Cuidado con la imitación!. Muchos sinceramente simulan convertirse por ganar el consentimiento de la novia y después de casados se apartan del Evangelio.

Segundo, quiere decir que están seguros que su casamiento es la voluntad de Dios y, tercero, "en el Señor" significa que tienen en El una base para un mutuo entendimiento y comunión.

Si Dios en sus planes tiene un esposo para usted, espere en El, y ¡observe atentamente! en algún lugar del mundo está ese hombre, y llegará. Si el matrimonio no es el plan de Dios para usted, no arruine su vida desobedeciendo Su Palabra. Dice el Salmo capítulo 37:

"Deléitate con el Señor, así El te dará lo que tu corazón anhela. Encomienda al Señor todo cuanto haces, confía en que El te ayudará a realizarlo, y El lo hará".

Conozco a muchos creyentes que desobedecieron. No recuerdo uno solo que haya escapado sin sufrir profundas consecuencias, dolor y arrepentimiento. Dios puede perdonar, pero las cicatrices inescapablemente quedan. Dice el libro de Gálatas capítulo 6:

"No se engañen ustedes, nadie puede desobedecer a Dios y quedar impune. El hombre siempre recogerá lo que siembre. Si siembra para satisfacer los apetitos de su naturaleza humana, estará plantando la semilla del mal y sin duda recogerá como fruto corrupción y muerte. Pero si planta lo que agrada al Espíritu, cosechará la vida eterna que el Espíritu Santo le da".

No señorita, no debe buscar un novio inconverso, porque la Biblia lo dice y la experiencia lo patentiza. Le ruego que no se case con un incrédulo, por más amable, cortés y culto que sea. Estudie la promesa de San Juan capítulo 14:

"El que me obedece, obedece porque me ama, y por cuanto me ama, el Padre lo amará y yo lo amaré también, y me revelaré a él".

¡Bien vale la pena!

Luis Palau

Suministrado por Sigueme.net.


Cuando el perdón nos libera del pasado

Escrito por Fernando A. Jiménez    Lunes, 22 Junio 2009 15:56

La visita no tenía nada de usual. Por el contrario, era lo más inverosímil que se pudiera concebir. El momento del encuentro fue emocionante. Como el de dos amigos que llevan mucho tiempo sin verse.

Al principio no hubo palabras, solo miradas porque a veces los gestos y los ojos dicen mucho más que las expresiones bonitas. La reunión fue breve, sin protocolos pero cargada de sentimientos y tuvo lugar en la Cárcel de Villahermosa, en el patrio cuatro. Fue un mediodía caluroso en Cali, Colombia.

¿De qué hablaron? Solo la mujer, de unos sesenta años, y el joven de veinte años lo saben. Lo que sí quedo claro es que, de esta manera inusual, aquella madre testimonió que le perdonaba el haber dado muerte

a su hijo, de apenas 17 años, en una riña callejera entre pandillas, al oriente de la ciudad.

El perdón nos libera

Si Dios perdona, nosotros no tenemos excusa para no hacerlo. No hay pecado, por grave que parezca, que el Señor en su infinita misericordia no perdone. El profeta Isaías, al referirse a esta disposición perdonadora del Creador, escribió: “Vengan, pongamos las cosas en claro—dice el Señor--¿Son sus pecados como escarlata?¡Quedarán blancos como la nieve!¿Son rojos como la púrpura?¿Quedarán como la lana!. ¿Están ustedes dispuestos a obedecer?¡Comerán lo mejor de la tierra!” (Isaías 1:18, 19. Nueva Versión Popular).

No hay pecado tan grave que Dios no perdone

Dos casos graves, que Dios perdonó, evidencian hasta dónde puede alcanzar su misericordia. El primero de ellos, es el de una mujer sorprendida en adulterio a la que Jesús le ofreció una nueva oportunidad (Juan 8:1-11). El segundo, es el de un delincuente que estaba crucificado junto a él, quien a última hora se arrepintió y recibió no solo el perdón, sino la promesa de la vida eterna (Lucas 23:36-43).

Somos llamados a perdonar... para recibir perdón...

Un requisito ineludible para recibir el perdón de Dios, es perdonar. Si guardamos resentimiento hacia alguien, no gozaremos de la paz que trae el perdón. Así lo dejó planteado el Señor Jesús cuando en su magistral Sermón del Monte dijo: “Porque si perdonan a otros sus ofensas, también los perdonará a ustedes su Padre celestial. Pero si no perdonan a otros sus ofensas, tampoco su Padre les perdonará a ustedes las suyas” (Mateo 6:14, 15).

El rencor, un obstáculo para crecer en la vida espiritual

Si el perdón no tiene cabida en nuestro corazón, difícilmente podremos avanzar en el plano espiritual. Guardar rencor se convierte en un obstáculo que no permite avanzar. De ahí que haya sinnúmero de cristianos que permanecen estancados. No prosperan.

Ahora, la decisión de perdonar es personal. Nadie puede obligarle a hacerlo, porque pasada la emoción, usted sentirá que lo engañaron al inducirle a perdonar, o que no hay razón para perdonar a alguien, y anidará de nuevo esa emoción negativa.

¿Y si se me dificulta perdonar?

Si considera difícil perdonar, no luche en sus fuerzas. Pídale a Dios que le ayude. Sólo El y nadie más que El puede darle la fortaleza para hacerlo. Yo le invito para que en oración le pida ese poder. Repita conmigo, frente a su computador: “Amado Señor Jesucristo, por años he guardado rencor. Y se que debo perdonar, pero no creo tener la fuerza necesaria. Te pido que me ayudes”Amén.

Estoy convencido que hoy dio un paso que transformará su existencia. Ahora, si es usted quien guarda ese sentimiento de culpa, le invito finalmente para que reflexione en que no tiene sentido que si Dios ya le perdonó, usted guarde esa actitud. Si ya El olvidó lo que usted hizo, no tiene porqué estar trayendo al presente cosas que ya murieron en el pasado.

Fernando A. Jiménez

Suministrado por Sigueme.net.


La mujer y su rol como esposa y madre

Escrito por James Dobson    Lunes, 22 Junio 2009 15:59

Los medios de comunicación han tenido mucho éxito en alterar la forma en que las mujeres se «ven» a sí mismas.  Como ama de casa, detesto el hecho que mi papel de esposa y madre ya no es respetado como era en tiempos de mi madre. ¿Qué fuerzas han traído este cambio en las actitudes del mundo occidental?
El cambiar la manera de entender el papel de la mujer en la sociedad ha pasado a ser el blanco del tiro de aquellos que quieren revolucionar la relación entre la mujer y el hombre. El movimiento de las mujeres y los medios de comunicación han tenido mucho éxito en alterar la forma en que las mujeres se «ven» a sí mismas en el hogar, y en la sociedad.
En el proceso, todo elemento del concepto tradicional de femineidad ha sido desacreditado y despreciado, especialmente las responsabilidades asociadas con la maternidad y el cuidado de la casa. - Así que, en un período de diez años, el tér-mino «ama de casa- ha pasado a ser un símbolo patético de explota-ción, opresión y -perdónese el insulto- bobería, por lo menos des-de el punto de vista de las feministas radicales.

Esta es la mayor equivocación que podemos hacer como nación, el continuar con esta falta de respeto generalizada a las mujeres que dedican su vida al bienestar de nuestras familias.

James Dobson

Suministrado por Sigueme.net.


Que pasa realmente en la cabeza de los hombres

Escrito por David Thomas y Stephen James    Sabado, 26 Diciembre 2009 03:07

¿Será verdad que los hombres no saben nada de emociones?

David: Algunas veces parece que el hombre no entiende mucho. Las mujeres con frecuencia son consideradas el género complejo, pero pienso que los hombres son también increíblemente complejos. Es una clase de complejidad diferente, pero en nuestras cabezas pasan más cosas de lo que las mujeres captan.

Muchas mujeres inician una relación con un hombre con la expectativa de que éste va a hacer las cosas de igual forma que ella. Existe el mito cultural de que si un hombre está realmente en sintonía con sus propios sentimientos, se relacionará de la misma manera que la mujer. Pero, en realidad, eso no es cierto. Aunque un hombre esté emocionalmente presente y vea junto con su esposa su novela preferida, la manera como él se interesa en el proceso de la novela es muy diferente a como lo hace la mujer. El hombre tiende a orientarse más hacia la acción, mientras que la mujer está más orientada hacia el proceso.

Stephen: Si la mujer comienza una relación teniendo un sentimiento de fascinación, de misterio y de curiosidad por la diferencia que existe entre ella y el hombre, creo que la relación será más satisfactoria. Yo le diría que evite la tendencia a darle un significado a cada palabra del hombre. Eso es algo que las mujeres tienden a hacer; cuando menos dice el hombre, más trata la mujer de interpretar. A veces hay que leer al hombre entre líneas, pero la mujer no debe inferir cosas que él simplemente no está diciendo.

Cuando él dice: "Me gusta, en verdad, tu vestido", no está diciendo: "No me gusta tu cabello".

¿Es eso en lo único que piensan los hombres?

David: Existe el estereotipo de que lo que los hombres y las mujeres quieren de la intimidad física es diferente, y nuestra cultura respalda la idea de que los hombres son unos egoístas que sólo buscan su propia satisfacción sexual. Pero, en realidad, la intimidad fue creada por Dios para que fuera un dar y recibir al mismo tiempo. Por eso, muchas de las maneras como los hombres establecen esa conexión son de naturaleza física. Muchas veces, cuando el hombre inicia una relación sexual, está diciendo: "Me siento solo. Quiero conectarme contigo, y sé que ésta es una manea de hacerlo. Sé que me resulta difícil decirlo con palabras, pero este contacto físico es algo bueno entre nosotros".

De pronto, el hombre ha establecido una relación, y ella lo está ayudando a encontrar las palabras que él no tenía antes Ésta es una de las grandes cosas que una mujer puede hacer para establecer una relación emocional con el hombre.

Stephen: Es importante crear momentos para la intimidad auténtica; aquí no estoy hablando de sexo, sino de intimidad. De no ser así, la relación sufrirá y caerá en una "transacción" de "yo haré esto" y "tú harás aquello". Pienso que las mujeres sabotean los momentos de intimidad tanto como los hombres: pero la sociedad tiende a echarle toda la culpa al hombre, diciendo: "Él no la busca a ella; no se esfuerza porque el matrimonio mejore". Sí, es cierto que por lo menos el 51 por ciento de la responsabilidad es del hombre, pero ese otro 49 por ciento corresponde a cómo las mujeres ponen resistencia a la relación con sus esposos.

David: Yo pienso que la base de la intimidad y de la autenticidad comienza en las "cosas cotidianas"; lo que allí sucede le abre una puerta a la mujer para que se abra a los momentos románticos. Las mujeres necesitan preguntarse a sí mismas: ¿He puesto a la tarea de manejar mi vida o la de mis hijos por encima de mi intimidad con mi esposo? Si es así, tienen entonces que arrepentirse.

¿A dónde se han ido los hombres?

David: Como terapeuta, he hablado con muchas mujeres solteras y angustiadas. Ellas se preguntan: ¿Me querrá alguien? ¿Soy digna de que alguien me quiera? ¿Alguna vez tendré una cita? Y éstas son mujeres hermosas, exitosas y claras en sus ideas.

En Contacto: ¿Dónde está, entonces, el problema? ¿Qué es lo que les impide a hombres cristianos comprometerse con una mujer?

Stephen: Creo que los hombres, muchas veces, tienen miedo de comprometerse. Los hombres pueden sentirse intimidados por las mujeres comunicativas e independientes. Piensan: Si ella no me necesita para resolverle los problemas, ¿para qué sirvo? Una mujer confiada y segura de sí misma puede ser vista como una verdadera amenaza.

David: Se debe también considerar el nivel de desarrollo de cada uno. Si estamos tratando con un hombre que salió de su adolescencia a los veinticinco años, pero su esposa o su novia dejo de ser adolescente a los dieciocho o diecinueve, su relación sacará a flote esas diferencias. La realidad es que ese hombre no es todavía un adulto. Es como si estuviera buscando a una mamá, más que a una esposa. Por tanto, la joven tendrá que esperar hasta que él crezca.

¿Qué puede, entonces, hacer la Mujer?

En Contacto: Si él necesita que ella lo necesite, ¿debe la mujer dejar que le arregle el neumático, a pesar de que ella sabe cómo hacerlo por sí misma?

David: No, si lo está haciendo para que él se sienta seguro de sí mismo.

Stephen: El matrimonio no es un medio para hacernos felices, sino para santificarnos, para que nos revele nuestra pecaminosidad y nuestra dependencia de Dios, no de la otra persona. El hombre que necesita que lo necesiten, nunca será completado por una mujer. Para sentirse realizado, tiene básicamente que tener una reconciliación con Cristo. Cuando la mujer trata de intervenir para que él se sienta seguro, en realidad lo está poniendo en un pedestal. Y las cosas que se ponen en un pedestal son cosas frágiles que no pueden enfrentar las duras realidades de la vida. Por tanto, lo que está haciendo es mantenerlo como un niño, impidiéndole crecer.

En Contacto: ¿Y si eso toma de 15 a 20 años?

Stephen: Si es así, la lucha de ella será con Dios. ¿Puedo confiar en un Dios que me ha dado a este hombre? ¿Qué voy a hacer con el Dios que permitió que me casara con esta persona? Tendrá que lidiar con estas difíciles preguntas hasta que llegue el momento de confiar en Dios completamente, sin importar dónde se encuentre su esposo en su propio desarrollo.

¿Qué dice la Biblia en cuanto a esto?

Stephen: Adán y Eva estaban en el huerto del Edén, y fallaron. La serpiente le habló a Eva, poniéndola a prueba: "¿Con que Dios os ha dicho…?" Dios le había dado instrucciones a Adán, no a Eva. Pero él se quedó callado, sin decir una sola palabra. No dijo: "No". Adán debió haber dicho: "Dios dijo esto". No buscaron la ayuda del Señor. Pero Él se presentó, les buscó, y le dijo al hombre: "¿Dónde estás?"

La respuesta de Adán fue: "Fue ella quien lo hizo; tú la pusiste aquí".

Culpó a Eva. Y ésta dijo: "La serpiente lo hizo; la serpiente me obligó a hacerlo". Por supuesto, Dios sabía la verdad: no se estaban responsabilizando de lo hecho.

Muchas personas preguntan: "¿Qué puedo hacer para que la relación funcione bien?" Tenemos que comenzar entendiendo que aquella primera relación no funcionó bien. Entonces comprenderemos que la relación fue hecha para hacernos humildes, quebrantarnos y para que veamos la necesidad que tenemos de depender de Dios.

Adán y Eva fueron expulsados del huerto; salieron de allí solos. Se fueron al desierto y allí tuvieron sus hijos. Entonces Caín mata a Abel, y Dios tiene un diálogo con él, así como lo había hecho con Adán y Eva —pero no se produjo ningún arrepentimiento. Ninguno de ellos lamentó lo sucedido; ninguno confesó su pecado.

Caín fue y construyó una ciudad sobre una montaña; allí se dedicó al comercio y a los artes y oficios, para distraer su corazón de la maldición de ser un errante en el mundo. Después Adán y Eva tuvieron otro hijo, llamado Set. La Biblia dice: "Entonces los hombres comenzaron a invocar el nombre de Jehová" [Génesis 4:26b]. Esto nos enseña que después de que fuimos quebrantados, Dios siguió fielmente tratando de restaurarnos. Cuando nos volvemos humildes y somos quebrantados, y clamamos a Dios, descubrimos que Él ya está con nosotros.

Stephen James y David Thomas son coautores de los libros complementarios Does This Make Me Look Fat? y Yup. Nope. Maybe. Los autores son invitados con frecuencia a programas de radio y TV, entre ellos Living the Life del Canal de la Familia ABS.

Suministrado por Sigueme.net.


Reordena tus Prioridades

Escrito por Marco Barrientos    Sabado, 09 Enero 2010 15:34

Imagínate el siguiente escenario: Estás ocupado en tu oficio, trabajando o estudiando como lo haces diariamente, y de repente se te aparece Jesús y te dice: “Sigueme”. Acto seguido, se da la media vuelta y comienza a caminar.
¿Qué harías? ¿Cómo responderías a este desafío?

Eso fue lo que le ocurrió a un hombre llamado Leví, quien se encontraba sentado en la mesa de los tributos. Era cobrador de impuestos, a quien algunos temían, y muchos odiaban. Pero Jesús no vió su condición u oficio como un impedimiento, pues conocía el corazón hambriento de Leví; hambriento de cambios, hambriento de propósito.

Jesús salió y vio a un publicano llamado Leví, sentado en el lugar de los tributos públicos. Y le dijo: ¡Sígueme! Él, dejándolo todo, se levantó y le siguió. (Mt 5:27,28)

Quizás Dios no está demandando un cambio drástico en tus ocupaciones diarias como en el caso de este hombre, pero definitivamente te está hablando acerca de un reordenamiento de prioridades en este nuevo año.

Me impresiona la oración que hizo Jesús en Juan 17:4. Le dijo al Padre:
Yo te he glorificado en la tierra, he acabado la obra que me diste que hiciese. (RVA)

Medita por unos momentos en lo que dijo Jesús. ¿No te parece asombroso que habiendo aun tantas necesidades en Israel (tantos ciegos, cojos, y endemoniados) Jesús haya hecho esa declaración? Sin embargo, lo dijo porque sabía que había cumplido cabalmente con la misión que el Padre le había encomendado. Él dijo: “He acabado la obra que me diste que hiciese.” Cada una de sus actividades había estado en perfecta armonía con el plan de acción que su Padre le había dado, por lo que cada esfuerzo de su ministerio lo acercó a la meta, al premio del Supremo Llamamiento de Dios.

Hazte la siguiente pregunta: ¿Estoy convencido de que la obra que estoy realizando la he recibido de Dios? Y no me refiero únicamente a tu servicio cristiano, sino a cada actividad que realizas en tu vida diaria.

La Ley de Pareto dice que, en general, el 80% de nuestros esfuerzos producen el 20% de nuestros resultados, mientras que el 20% de nuestros esfuerzos producen el 80% de nuestros resultados.

¿Será posible que estoy invirtiendo mucho tiempo, dinero y esfuerzo en cosas que no concuerdan con los planes de Dios para mí, y que me distraen de mi propósito verdadero? ¿Será esa la razón por la que no he encontrado una verdadera satisfacción y contentamiento en el corazón? Será por eso que no estoy viendo los resultados que desearía ver?

Un año nuevo nos provee la oportunidad de reordenar nuestro enfoque.
Pídele a Dios que te llene con su Espíritu, que abra los ojos de tu entendimiento y que guíe tus pasos hacia la vocación para la que Él te llamó.

Por eso yo, prisionero en el Señor, os exhorto a que andéis como es digno del llamamiento con que fuisteis llamados. (Ef 4:1)

Marco Barrientos.

Suministrado por Sigueme.net.


Guardando su Mente

Escrito por John Osteen    Miercoles, 20 Enero 2010 01:44

¿Tiene problemas con su mente y sus pensamientos, pensamientos malos le vienen y lo perturban?
(Extraido del Programa de TV) Pueden sentarse. Y a la audiencia televisiva, pueden abrir el libro de Fil. 4:4-8  La Biblia dice: "Regocijáos en el Señor siempre. Otra vez os digo regocijáos! Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres.

El Señor esta cerca. Por nada estéis afanosos; más bien, presentad vuestras peticiones delante de Dios con toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestras mentes en Cristo Jesús.

Por lo demás hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto, pensad, pensad pensad."

Fíjese lo que dice aquí, "La paz de Dios guardará vuestras mentes".
Quiero traer un mensaje aquí en la Iglesia Lakewood y a todos los que nos miran sobre el tema "Guardando su mente". Ud. necesita cuidar su mente. Su mente es el campo de batalla del Diablo.
La puerta de entrada al Diablo en su personalidad y en su cuerpo en sus pensamientos y sus emociones, es través de su mente.

Si Ud. pudiera comprenderlo, entenderlo, hay que cerrar esa puerta al Diablo. Y es su mente. Porque es allí donde lo quiere agarrar. Pues es necesario pensar en algo antes de ser ese algo. "Así como el hombre piensa en su corazón así es Él" Somos lo que pensamos.
Y dice lo que deberíamos pensar: "Todo lo amable, que merece alabanza, todo lo puro, y lo demás, en esto pensad, pensad, pensad, pensad."

Nuestros pensamientos son tan importantes.
Guarde su mente. No acepte malos pensamientos. No lo haga.

La razón por la que la gente vive en lascivia, es porque piensa en lascivia. Deja entrar la lascivia en su mente. Y medita en lascivia.

Y es la razón por la cual se sale de la vida normal, si mira pornografía un tiempo, y medita en la pornografía por un tiempo, Ud. gravitará hacia eso. Lo que Ud. contemple le atraerá.

Así es como tuve a Dodie, Comencé a mirar a contemplar a contemplar a contemplar a contemplar. Y me atrajo hasta ella. Y yo fui irresistible.

Por ejemplo los celos, es terrible vivir con alguien que es celoso. Hay mujeres celosas. Hay hombres celosos. Es terrible cuando le agarra. A cada rato se siente con sospechas y celoso. Si siente celos todo es en el proceso de pensar.

El Diablo pone en su mente un pensamiento y otro y otro más. Y Ud. se traga el anzuelo, con todo y comienza a pensar así. Y entonces cuando el otro llega y lo ve le pega con un palo de amasar.

Todo resultado de lo que ha estado pensando. Los celos vienen del pensar mal.

La envidia lo mismo. Muchos son envidiosos. El odio lo mismo. El divorcio comienza con un pensamiento.
Bueno ella se está poniendo viejita. Y las cosas no son como eran antes...Estoy hablando de él...

y luego comienza a pensar cuando mira las novelas, todo lo que es visual. Y todo es apariencia y de pronto, oh que le pasó a su pareja. Pensamientos, pensamientos.

Déjeme decirle algo, Hollywood es todo apariencia. Todo es teatro y muchas veces no refleja la vida en realidad.

Comience a ver la televisión, y después de un tiempo le parecerá normal dormir con cualquiera en todo momento en todas partes. Que está bien ser inmoral.
Vea el pensar de los EE UU en los últimos 10 años ha cambiado mucho de moral.

Los jóvenes con respecto al matrimonio, por ejemplo. Se casan y si algo no le gustó o ella quemó las tostadas, bueno se busca otro y se acabó. Así es como se piensa. Ve? Se ha moldeado el pensar de un nueva generación. Tenemos que cambiar ésta generación. La llaman la generación perdida. Pero yo digo que será una generación que se salva, digo una generación que se salva !

Todo esto, ya sea divorcio o cualquier otra cosa, comienza en su mente con un pensamiento. Homicidio comienza con un pensamiento. El Diablo pone un pensamiento en la mente.

Y luego, el suicidio empieza en la mente. Guarde su mente. Su mente no es un tarro de basura. No deje que la gente ponga pensamientos y sospechas en su mente y... cosas que corrompen su mente. Dígale al diablo que su mente no es un tarro de basura. Debes luchar. Todos ustedes que me están escuchando, pelee para proteger su mente. Una mente contaminada afectará su cuerpo, sus emociones. Y así el Diablo viene en contra suyo.

La Biblia dice en Isaías, "Buscad a Dios mientras pueda ser hallado
invocadle en tanto que esté cercano. Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos"

Sabe que para ser salvo, tenemos que dejar nuestros caminos y nuestros pensamientos. La idea de que podremos ir al cielo sin Jesús. Si puedo ser lo suficientemente bueno iré al cielo, si vivo de acuerdo a la regla de oro iré al cielo, si me hago miembro de una denominación justa iré al cielo, si soy bautizado correctamente iré al cielo. Todo eso. Tiene que dejar esos pensamientos y darse cuenta que Jesús es el único camino al cielo, el único !

"Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, Vuélvase a Jehová, quien tendrá de él misericordia; y a nuestro Dios, quien será amplio en perdonar."

Y luego dice Dios: "Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos son mis caminos, dice Jehová. 9 Como son más altos los cielos que la tierra, así mis caminos son más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más altos que vuestros pensamientos. Son mas altos y mejores."

El Diablo va a tratar de meterle sus pensamientos. No acepte sus pensamientos. El Diablo le dirá que se enfermará y se morirá.

El Diablo le dirá que ése nódulo en el pecho es un cáncer fatal. Le dirá que el dolor en su cuerpo es mortal. Le dirá que algo terrible le sucederá a su familia, a sus hijos, y le traerá temor. Dios dice deje esos pensamientos y no acepte lo que el Diablo le quiere dar.

Su mente es laboratorio del Diablo es el campo de batalla.

Hay una escritura, "Por tanto nosotros", en Hebreos 12: 1 "Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos," está hablando de los que ya se fueron al cielo, los héroes de la fe del cap. 11. "teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que tan fácilmente nos enreda, y corramos con perseverancia la carrera que tenemos por delante, 2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador (el que desarrolla nuestra fe); quien por el gozo que tenía por delante" Él estaba mirando mas allá de la cruz, Él veía la Gloria. El nos vio a nosotros siendo salvos.

El vio la gloria de los cielos y a si mismo sentado en la gloria a la diestra del padre con un cuerpo glorificado. Dijo quien por el gozo que tenía por delante sufrió la cruz, quiero hacer una pausa allí. No importa lo que Ud. Esté pasando, si pone sus ojos en el cielo y en lo que le espera después de esta vida, Ud. podrá aguantar cualquier cosa.

Está Ud. enfrentando alguna situación mala hoy? Piense en el gozo del cielo. Piense en la tierra donde no habrá mas llanto ni dolor ni muerte.
Piense que estará con los suyos para siempre! Y Tendrá un cuerpo que nunca sentirá dolor y nunca se morirá! Vea cuando tenemos ese gozo en nosotros, podremos aguantar la cruz!
"quien por el gozo que tenía por delante sufrió la cruz menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.

3 Considerad, pues, al que soportó tanta hostilidad de pecadores contra sí mismo, para que no se canse vuestro ánimo hasta desmayar.

El primer lugar que se pierde la victoria es en su mente. Su mente se desmaya y se cansa. El Diablo bombardea su mente con pensamientos de suicidio, luego Ud. Piensa y le da lugar, pensamientos de homosexualidad hasta que desmaya y se deja agarra y luego dice bueno soy homosexual. Eso es mentira del Diablo. Dios nunca creó un homosexual, Dios nunca creó una lesbiana. Dios ha hecho gente normal !

Guarde su mente. Estoy hablando de cuidar y proteger su mente.

No puede pensar pobreza y tener riquezas. No puede pensar en enfermedad todo el tiempo y tener salud. No se puede ondular de arriba a abajo, . No se puede pensar en depresión y tener gozo. No, no no. No se puede pensar los pensamientos del Diablo y tener los pensamientos de Dios. Tiene que guardar su mente. Así como el hombre piensa en su corazón así es Él.

No deje que el Diablo meta cosas en su mente. Reemplácelas de inmediato. Rechácelas. Reconozca que los pensamientos que los disturban no son suyos. Lo quiero repetir. Muchos tienen pensamientos que traen temor y lo perturban. Y luego dicen Dios mío Dios del cielo Dios mío ayúdame, mira mira lo que soy.

No, no, no. Los pensamientos que lo perturban no son suyos. Provienen de una fuente externa. Ud. No está turbado. Sonría y diga Hola Diablo, Hola Sucio, hola Diablo que estas debajo de mis pies. Reconozco tus pensamientos. No son míos son tuyos. En el nombre de Jesús, te rechazo. Amen. Amen, amen.

SI el Diablo le puede agarrar en la mente lo puede vencer.

Por años y años se decía que el récord de haber corrido una milla en 4 minutos nunca se rompería. Era un standard que no se podía romper. Hombres y mujeres aceptaron esa limitación de cuatro minutos. No se podía romper. Olvídese. Nuestras mentes fueron moldeadas a aceptar el límite del hombre. Pero había un médico joven que comenzó a figurar matemáticamente algunas cosas, y a trabajar en eso. Y resolvió que Él; lo podría hacer , entonces fue y lo hizo y batió el récord de los 4 minutos.

Ud. tiene un límite en su mente. Ud. dice yo nunca nunca tendré mucho dinero para pagar mis cuentas. Nunca saldré de mis deudas. No podré cuidar a mis hijos, no podré enviarlos a la Universidad. No podré estar sano y fuerte, yo no podré, nunca nunca nunca nunca. Ha sido encerrado en un pensamiento. Rompa el poder del Diablo Amen. No deje desmayar a su mente !

A mí me gusta pensar así. "Él es poderoso", cuando yo digo la primera parte de la escritura, quiero ponerme de pie bien derecho. "El es poderoso y vive dentro de mí". A Dios gracias, "mas grande es aquél que está dentro de mi que aquel que está en el mundo".

Y el mas grande dice es poderoso es poderoso para hacer, el es poderoso para hacer mucho, el es poderoso para hacer mucho mas abundantemente, el es poderoso para hacer mucho mas abundantemente de los que podemos pedir o pensar Gracias a Dios Él es poderoso Oh ! Gloria a Dios.

Eso aclara mi cerebro. Eso aclara mi cerebro tanto, que me limpia la frente, limpia mi nariz, limpia mi cabeza. Gloria Dios ! el es poderoso. Dije que Dios es poderoso !

Esa es la clase de pensamiento que debe tener. Eso es lo que cambió esta Iglesia. Eso es lo que nos cambió y nos sacó de ese pequeño galpón con 234 personas a miles y miles de miembros aquí. Eso es lo que nos sacó de la pobreza a la riqueza. Es lo que nos sacó de la pequeña Iglesia y creció a ser un centro de evangelismo mundial ! Es porque empezamos a pensar y a creer lo que Dios dice.

El es poderoso, El es poderoso. Mire como el espíritu Santo lo pone. El es poderoso y vive en nosotros. Es poderoso para hacer mucho mas abundantemente de lo que podemos pedir. Si se hubiera parado allí ya estaría bien, pero dice, pedir o pensar pues si el Diablo puede entrar a sus pensamientos y bloquear su mente, bloqueará su fe. Primero se desmaya en su mente, y luego es derrotado en las otras áreas, no deje desmayar a su mente, guarde su mente.

Escuche esta escritura, me gusta porque trae revelación. En 2 Cor. 4:3,4, dijo "3 Pero si nuestro evangelio está aún encubierto, entre los que se pierden está encubierto. 4 Pues el dios de este siglo cegó la mente de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, quien es la imagen de Dios."

Aquí tenemos revelación de que Satanás es el dios de este mundo. El sistema del mundo. Pero la tierra es del Señor y toda su plenitud, Satanás le dijo a Jesús, le mostró todos los reinos de este mundo y le dijo, todos estos te los daré si postrado me adorares. Jesús no le respondió, no mientas.

Son míos no son tuyos. Pertenecen a mi padre. No lo hizo porque Jesús sabia que Satanás hablaba de lo que legalmente le correspondía. Él es el dios de Éste mundo, el sistema del mundo está bajo su control.

Se que tenemos muchas personas buenas en el gobierno. Que tenemos la sal de la tierra y a luz del mundo allí. Gracias a Dios por ello. Pero el sistema del mundo está bajo el poder del Diablo.

1 de Juan dice "Sabemos que somos de Dios y que el mundo entero está bajo el maligno." (1Juan 5:19) Dios sabe muy bien lo que pasa. El diablo es el dios de este mundo. Tiene el poder sobre la naturaleza y sobre los gobiernos de este mundo, el sistema del mundo.

Se ha dado cuenta que mientras hay menos luz en nuestras instituciones, hay mas tinieblas?. Mientras menos hablan los cristianos, se manifiesta mas el terreno del Diablo?.

Acabo de leer esta semana una declaración que permite la oración en algunas escuelas pero que no se puede usar el nombre de Jesús. Aquí en nuestra región, no se puede usar el nombre de Jesús.

Oh Dios !. Se llamará Jesús, porque se le ha dado un nombre que es sobre todo nombre!, para que al nombre de Jesús toda rodilla se doble y toda lengua confiese que Jesús es el Señor, para la Gloria de Dios padre.

Quiero decir que esta Nación fue fundada sobre los principios de Dios y de su palabra sobre el nombre de Jesús, y no se avergonzaban de su nombre, y eso nos ha hecho grande. América levantará el nombre de Jesús donde quiera que estemos. Amen, Amen. Amen.

El dios de este mundo ha cegado las mentes. Fíjese como opera en las mentes. Cegará su mente a la belleza de su esposa y de lo hermosa que es su relación con ella. Cegará su mente a las bendiciones de Dios y a la prosperidad financiera, cegará su mente como lo hizo con la mía, a la sanidad y al bautismo del Espíritu Santo. Por tantos años. Fui cegado por las tradiciones denominacionales.
El diablo las usó para cegarme.

El ciega las mentes de los que no creen, para que no vean la luz. Escuche, no le eche la culpa a Dios! de lo malo que sucede en todas partes, El Diablo se mete en la gente. Con odio, malos pensamientos, ideas equivocadas, enojo en sus mentes, y el diablo opera a través de eso.

No es Dios el que manda las tempestades. Si fuera Dios el que mandó la tempestad, entonces Jesús peleó contra su padre, porque cuando vino la tempestad al mar de galilea, se paró en el bote y dijo, calla enmudece. Y los vientos y las olas le obedecieron.

Las leyes de la naturaleza han sido pervertidas por el dios de éste mundo, que es el Diablo. Y nosotros los cristianos debemos proteger nuestras mentes de los pensamientos, que nuestros pensamientos sean de acuerdo a la palabra de Dios. Bueno, yo no he terminado les he dado solo la mitad, quizás el próximo Domingo retomaremos el tema, así que sintonícenos.

Sabe, el Diablo pudo haber cegado su mente;
Quiero que nadie se mueva en la audiencia,
Cegado del hecho que hay un infierno que evitar y un cielo donde ir. Le ha cegado el hecho de que Jesús es el camino la verdad y la vida y ninguno viene al padre sino por Él. Le ha cegado el hecho de que la salvación es un don, la vida eterna es un don. Todo lo que tenemos que hacer es estirar su mano y recibir el don.

Le ha cegado al hecho de que Dios le ama a pesar que Ud. sea aún un pecador malo que ha hecho cosas terribles. O que Ud. Está sentado en su propia justicia. Pensando que por su bondad se irá al cielo. Dios le ama lo mismo, todo lo que tiene que hacer es hacer a Jesús el Señor de su vida.

Diga conmigo esto en oración. Por favor a toda la audiencia que permanezca en silencio. Ponga la mano en su corazón, voy a reprender al Diablo fuera de su mente y entonces voy a orar.

Satanás, te mando en el nombre de Jesús, saca tus manos de las mentes de las personas que están mirando el programa. Donde quiera que estén en el mundo, rompo tu poder !

Ahora padre, te pido que entre la luz, ponga la mano en su corazón y diga estas palabras. Oh Dios, quiero que Jesús sea el Señor de mi vida. Quiero ir al cielo. No quiero ir al infierno. Hoy doy la espalda al pecado.

Y te pido Jesús, ven a mi corazón sálvame ahora. Yo te acepto como my Salvador y digo con mi boca que Jesús es mi Señory por ello, mis pecados se fueron y si me caigo muerto ahora mismo, no me iré al infierno, me iré al cielo!

Suministrado por Sigueme.net.


Tener una mente y un corazón para Dios

Escrito por SIGUEME NETWORK    Viernes, 15 Enero 2010 10:59

Leer | Salmos 19:1-6

¿Nadie nace siendo ateo o agnóstico. Antes de nacer, un sencillo conocimiento que dice: ? ¿Hay un Dios? está escrito en la mente de toda persona. Sin embargo, es posible ignorar o rechazar Su existencia, oscureciéndose así la mente cada vez más hasta que ya no puede ver la luz de la verdad. Quienes voluntariamente niegan al Señor y adoran otros dioses, serán juzgados de acuerdo con Sus leyes.
¿Pero qué de las multitudes que nunca escucharon el Evangelio ni vieron una Biblia? La única evidencia que éstos tienen del único Dios verdadero es el mundo natural y el sentido congénito de Su realidad, que su cultura puede tratar de negar o manipular.

Los creyentes pueden desperdiciar mucho tiempo debatiendo lo que hará el Señor con las tribus y las naciones perdidas. La Biblia no es específica en cuanto a lo que sucederá con los que no han escuchado el Evangelio, pero podemos estar seguros de que Dios será justo. Sin embargo, nuestra parte en el plan divino para los no creyentes está clara: debemos alcanzar al mayor número posible. Todas las personas serán juzgadas de acuerdo con la verdad que recibieron, las oportunidades que tuvieron y lo que hicieron con ambas cosas. Comparados con la sabiduría espiritual y la diligencia, el conocimiento y el éxito cuentan poco.

Los cristianos a menudo piensan que las personas de su propio país no están espiritualmente tan necesitadas como las de otros lugares. En consecuencia, nos concentramos en las misiones foráneas en detrimento de aquellos con quienes tenemos contacto diario. Usted tiene la oportunidad de alcanzar a las personas en su esfera de influencia con la verdad que conoce. Ése es el plan de Dios para los no alcanzados.

Suministrado por Sigueme.net.


¿Cómo salvarme de la influencia de mis compañeros?

Por: Aguas Vivas

La respuesta es una y muy simple: Confesando el nombre del Señor cuando se presente la oportunidad de hacerlo.

¿De qué tipo de compañeros quisiera zafarse un joven creyente? Obviamente, no se trata de todos los compañeros, sino de aquellos que son contrarios a su caminar cristiano, esos que le hostigan, que le oprimen, que le inducen a participar de sus risas, de sus juegos, de sus bromas, y de sus tinieblas; en fin, de aquellos que le inducen a apartarse del Señor.

Confesando al Señor

¿Cómo zafarse de ellos? La respuesta es una y muy simple: Confesando el nombre del Señor cuando se presente la oportunidad de hacerlo.

Cuando ellos vean que tú no dices groserías, que no cuentas chistes obscenos, que no vas a sus fiestas, ellos van a preguntar. Entonces, cuando alguien te pregunte, le dirás: “Mira, yo no te condeno a ti porque hagas eso; tú eres libre de hacerlo. Pero, ¿sabes?, yo tengo en mi corazón algo: no es una prohibición de hacerlo, sino que, sencillamente, no tengo deseos de hacerlo, porque tengo al Señor Jesús en mi corazón y su vida en mí me hace feliz. Yo no necesito de aquello de lo cual tú participas.”

Esto es hacer lo que Pedro enseña, que debemos presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que nos demande razón de la esperanza que hay en nosotros. (1ª Pedro 3:15). No con soberbia, ni tampoco con temor. ¿Cómo entonces? Con mansedumbre y reverencia.

Tú no tienes que hablarles con una actitud de
“Aléjense de mí, porque ustedes son pecadores
y yo soy santo”. No; no es esa la forma

Si tú haces así, por un lado, te libras de ellos, pero no alejándolos, no condenándolos, sino permitiendo que ellos mismos se alejen, que ellos se den cuenta de que hay una diferencia. Y ellos van a respetar esa diferencia. Luego, tampoco te pongas grave con ellos, si es necesario, en algún momento, reírse, ríete. Hay cosas acerca de las cuales tú podrás reírte con ellos, y hay otras en que no sentirás deseos de hacerlo. Tienes que tener un criterio, porque hay cosas de las cuales sencillamente no te vas a poder reír. Si te preguntan algo, no los mires en menos, sino háblales con humildad y mansedumbre.

Tú no tienes que hablarles con una actitud de: “Aléjense de mí, porque ustedes son pecadores y yo soy santo”. No; no es esa la forma. Si tú haces eso, sea tan explícito o más suave, lo único que vas a ganar va a ser un epíteto de “santulón” y vas a levantar una barrera entre tú y ellos. No te van a querer escuchar, ni te van a considerar, más bien te van a tener por un fanático.

¿Como se tiene que producir, entonces, esta necesaria separación entre tú y ellos? La separación se va a producir espontáneamente cuando tú confieses el nombre del Señor con sencillez, pero con firmeza.

Si tú no confiesas el nombre del Señor y decides ser un creyente secreto, no podrás establecer los límites en tu relación con ellos. Ellos te considerarán como uno de ellos, de modo que cuando pequen o mientan, pensarán que tú estás del lado de ellos. Tú sabes en tu corazón que eres de Cristo y que no debes participar de sus tinieblas, pero lo haces, con lo cual disgustas al Señor y tienes problemas con tu conciencia. No agradas al Señor y tienes problemas contigo mismo.

Al principio podrás inventar excusas para no ir con ellos, pero como la presión continúa, tendrás que mentir una y otra vez para no ir con ellos. En cambio, si tú confiesas una o dos veces en el principio, dejarán de molestarte.

Por otro lado, si no confiesas al Señor, ¿cómo te sentirás cuando ellos hablen mal de Él y tú no puedas defenderlo? Parecerá como tú confirmas sus palabras, y te sentirás como un traidor. Confesar al Señor en un ambiente hostil puede ser difícil, pero más difícil es tener que callar cuando tú debieras hablar.

Sirviendo en amor

Junto con confesar tu fe, tú les demostrarás afecto, y tendrás un verdadero interés por ellos.

Tú tienes que estimar a tus compañeros y bendecirlos. Mateo 6:44 dice: “Bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen.” Si esto dice el Señor acerca de lo que debe ser nuestra actitud hacia los enemigos, ¿cuánto no será con nuestros compañeros de estudio? Tu actitud hacia ellos, tiene que ser de amor, de misericordia, y tienes que estar dispuesto a tenderles la mano cuando sea necesario.

Tú sabes, en el mundo hay amistades, muchas amistades. Para todas las correrías que ellos hacen tienen muchos amigos; pero, en el fondo, ellos están profundamente solos, amargados y tristes. Ellos no tienen al Señor.

En sus hogares tampoco está el Señor. Los problemas en sus hogares suelen ser terribles. Muchas veces ellos ríen, pero en el fondo arrastran tremendos dramas. Así que cuando veas un compañero solo y triste, tú debes acercarte y preguntarle: “¿Qué te pasa? ¿te puedo ayudar?”. Debes buscar oportunidades para ayudar, no para condenar; para tender una mano, no para juzgar.

Cuando ellos vean que ser cristiano no es asumir una postura de santulonería, de gravedad afectada, de prepotencia o presunción, sino que es estar disponible en caso de necesidad, ellos no sólo van a dejar de molestarte, sino que van a ser ganados para Cristo.

De tal manera que a la pregunta de ¿cómo puedo zafarme de la influencia de mis compañeros?, la respuesta es bien clara: Confesando al Señor, pero no con una actitud de juicio, sino mostrando una calidad de vida tal que ellos se den cuenta que lo que tú tienes es muy superior a lo que tienen ellos; y, al mismo tiempo, estando dispuesto cuando ellos necesiten de ti.

Suministrado por Sigueme.net.


Dios quiere llevarnos a una liberdad verdadera

Por: Arline Westmeier

Las olas de nuestras emociones fluctúan y nuestros pensamientos pueden correr según sus propias direcciones sin nuestro control.

Nuestros pensamientos y emociones son como las olas inmensas del mar. En determinado momento nos sentimos felices y contentos, quizás aún eufóricos, pero muy pronto podemos llegar a sentirnos tristes y deprimidos.

Sin embargo, a pesar de esas olas inmensas que se levantan en la superficie del mar, si nos sumergimos bastante debajo de ellas, encontramos agua que permanece quieta y libre del fuerte movimiento de las olas; aun la tempestad más fuerte no puede inquietar aquellas aguas, cuyas corrientes fluyen libres por sus propios canales.

Dios quiere llevarnos a una libertad verdadera. Nos llama por nombre, y nos extiende su mano todo el día para guiarnos (Romanos10:21); sin embargo, muchas veces tememos confiar en Él, porque según nuestros pensamientos y percepciones, el camino por el cual Él nos guía, va en dirección contraria a lo que nos parece.

Como hijos de Dios, nuestra condición interior es similar al océano. Las olas de nuestras emociones fluctúan y nuestros pensamientos pueden correr según sus propias direcciones sin nuestro control.

Sin embargo, más debajo de nuestros pensamientos y emociones hay un lugar tranquilo y reposado donde somos libres de escoger qué vamos a hacer en cuanto a la tempestad que ruge en la superficie de nuestras emociones y pensamientos.

Podemos escoger controlar lo que nos parece que debemos pensar y sentir mediante su negación y represión, pero lo que neguemos o reprimamos reaparece en forma de enfermedades o pensamientos y acciones compulsivas.

De otro lado, podemos permitir que nuestras emociones y pensamientos controlen nuestras actitudes y acciones, y quedar fluctuando de un lado a otro, o sea en cualquier dirección que ellos vayan en un momento dado; eso nos conducirá a vivir una vida inestable y sin dirección.
Cristo vino con el fin de proveernos una salida a este dilema.

Él murió para hacernos libres de ser arrastrados por nuestros pensamientos y emociones y nos ha dado la autoridad en Su nombre para usarlo en contra del enemigo que quiere mantenernos encadenados y divagando de acá para allá según su voluntad.

Dentro de nosotros, más debajo de nuestros pensamientos y emociones, somos libres para escoger usar la autoridad del nombre de Cristo por medio de la cual entramos a la libertad que Él tiene para nosotros.

La batalla para ser libres de esos pensamientos dañinos no podemos darla con buenos pensamientos o buenas intenciones; sólo Cristo y la autoridad de Su nombre nos hace libres. Sin embargo, nadie, ni siquiera Dios mismo, puede forzarnos a escoger Su camino de escape. Nosotros, cada uno por sí mismo, tiene que decidirse a caminar hacia esa salida.

Muy dentro de cada uno de nosotros hay un lugar donde somos libres para decidir escoger ser libres. No podemos liberarnos nosotros mismos, pero sí, somos libres para decidir escoger a Cristo; somos libres de decidir escoger usar la autoridad en el nombre de Cristo; somos libres de decidir escoger llamar una mentira por su nombre de mentira y, en el nombre de Cristo, decir al que nos trae la mentira que salga de nuestra vida.

Para analizar todos los pensamientos que podrían venir a nuestra mente requeriríamos mucho trabajo y resultaría muy tedioso; por eso vamos a mirar unas guías básicas que rápidamente pueden ayudarnos a discernir si nuestros pensamientos vienen de Dios, o si son tentaciones que deben ser rechazadas.

Regla N° 1.- ¿Viene ese pensamiento como un “silbo apacible y delicado” que puedo resistir si así lo deseo?
Dios nunca nos obliga a obedecerle. Él nos llama suavemente y vuelve a llamarnos de nuevo, pero siempre nos deja en libertad de elegir.

En cambio los pensamientos obsesivos nos vienen con tal fuerza que casi no podemos resistirnos a hacer lo que nos dicen, tampoco ignorarlo y se requiere una resistencia y concentración extraordinaria para no llevarlos a cabo.

Regla N° 2.- ¿Toma el pensamiento un evento en particular y lo generaliza a toda la persona o a su carácter?
Dios no solamente nos permite decidir si vamos o nó a obedecer su voz; tampoco aprovecha un error para condenar la totalidad de la persona o su carácter.

Cristo trató eventos particulares como ellos eran y no los generalizó ni los relacionó con ningún otro. Sin embargo no es así como funcionan nuestros pensamientos obsesivos. Toman incidentes sencillos y los generalizan hasta llegar a condenar todo el carácter y la vida de la persona.

Regla N° 3.- ¿Pone este pensamiento las promesas de Dios en duda? Ningún pensamiento que se origina en Dios, pone en duda su Palabra. Muchos pensamientos obsesivos empiezan con las palabras, “Sí, pero....” Esos pensamientos hacen de Dios un mentiroso. Necesitamos derribar cada argumento que se levanta contra el conocimiento de Dios.

Regla N° 4.- ¿Se centra el pensamiento en Dios o en mí mismo? Cuando un pensamiento se centra en nosotros y en nuestras fallas y fracasos, en vez de centrarse en la perfección y el triunfo de lo que Cristo hace en nosotros y cómo obra a través nuestro, ya sabemos que dicho pensamiento no viene de Dios. Es una tentación y tiene que ser rechazada y echada fuera en el nombre de Cristo ¡Inmediatamente!

Regla N° 5.- ¿Este pensamiento me hace libre? La Biblia nos dice que la verdad nos hace libres (Juan 3:31). Si un pensamiento que se repite no nos hace libres, no es verdad; quizás contiene algo de verdad, pero en alguna parte tiene algo agregado y en otra parte tiene algo suprimido, lo cual distorsiona la verdad. En sí, el pensamiento no viene de Dios, porque Dios dice la verdad y su verdad nos hace libres.

Suministrado por Sigueme.net.


Bienvenido a la gran aventura

Por: Jeffrey D. León

Los jóvenes de hoy enfrentan problemas que ni siquiera los adultos deberían enfrentar.

Toda persona que esté considerando o que ya esté involucrada en el ministerio con los jóvenes debe entender tres cosas básicas:

1. El sentido de importancia.
En otras palabras, entiendes la importancia de hacer una inversión en la vida de los jóvenes. ¿Estás seguro, en tu mente y corazón, de que vale la pena servir en el ministerio con los jóvenes? ¿Entiendes bien que es muy importante ayudar a los jóvenes? ¿Te importa realmente los jóvenes? El verdadero reto radica en el valor que tú mismo consideres que tiene el trabajo entre los jóvenes. Los jóvenes de hoy enfrentan problemas que ni siquiera los adultos deberían enfrentar. No creo que exista una situación más difícil que la de enfrentarnos con los problemas, las presiones y las filosofías que los jóvenes enfrentan hoy. Es importante invertir en la vida de los jóvenes, porque ellos necesitan ayuda desesperadamente.

2. El sentido de incapacidad.
Tú entiendes que no es por tus propias habilidades, dones y talentos que este ministerio se puede hacer. ¿Te sientes incapaz de llevar a cabo el ministerio juvenil? Excelente. Ninguno que se sienta capaz en sí mismo debe hacerlo porque tarde o temprano fracasará. Reconoce que el asunto no es que puedas o no, sino que Dios quiere que lo hagas. ¡Qué emocionante es saber que si yo no puedo Dios sí puede! ¡Qué emocionante es saber que Dios desea usar personas sencillas, personas sin grandes habilidades, personas que dependan de Él! Nuestra única dependencia debe provenir de Dios.

3. El sentido de convicción.
No tengas la menor duda de que van a suceder grandes cosas. Te hace falta soñar que verás vidas jóvenes transformadas por el poder de Dios. Si crees que Dios puede hacer grandes cosas con la vida de los jóvenes de tu iglesia, bienvenido a la aventura de tu vida. En el ministerio juvenil se requiere estar dispuesto y disponible.

“Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrifico vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”. Romanos 12:1-2

Lo que Pablo nos está retando a hacer es morir a nuestros deseos, sueños, ilusiones y planes. Dios quiere de ti y de mí una entrega tal que no quede nada para mí. Pablo dice “no os conforméis a este siglo”. La palabra conformar tiene que ver con no adoptar la forma del mundo, no amoldarme a las formas o moldes del mundo. Lógicamente es mucho más fácil adoptar las formas del mundo, sus costumbres, y mundanalidades, que mantenernos en el centro de la tensión entre lo bueno y lo malo. Es más fácil moldearse a lo que la mayoría está haciendo, que ser diferentes.

Pero lo que Dios desea de nosotros es luz, sal, no conformismo. ¿Cómo nos hemos ido moldeando al mundo? ¿En qué áreas de nuestra vida no se ve ninguna diferencia entre los patrones del mundo y las verdades poderosas de Dios?. Tú y yo debemos morir para que Cristo pueda vivir en nosotros y reinar en nuestras mentes y corazones. La forma de hacer esto es orar diariamente: “Entrego mi voluntad a Dios y permito que el Espíritu Santo me controle con su poder.”

¿Qué quiere Dios de mí para mañana?
Mi obediencia de hoy determina su guía para mi vida mañana.

Nunca me gustó estudiar. Las matemáticas, en especial, me daban alergias. Aún hoy, con solo escribir la palabra, siento que me pica la piel. En una ocasión mi maestro de matemáticas llegó al aula y de tarea para el día siguiente nos pidió: “Para mañana quiero los capítulos 1, 2, 3, 4, 5, 6 y si les da tiempo terminen el 7”. Inmediatamente pensé: “Este maestro de matemática no entiende que mi responsabilidad principal de niño es jugar”.

Sin dudar por un segundo formulé un plan para evitar que tuviéramos que hacer la tarea y que involucraría a toda mi clase. Convencí a todos mis amigos de que nadie hiciera la tarea basándome en el razonamiento de que el maestro no iba reprobarnos a todos. La aprobación fue unánime.

Sean la luz, sean la sal de este mundo,
sean diferentes, no se acomoden
a los patrones de este mundo.

Al día siguiente entré a la escuela como todo un héroe. El maestro entró a la clase y luego de pasar lista comenzó a preguntar si habíamos hecho la tarea.

Todos dijeron NO.

¿Por qué NO? - Preguntó el maestro.

- Entonces me puse de pie y como un triunfador contesté: ¡Porque nadie la hizo profesor!

- “Mal de muchos, consuelo de tontos.” Dijo el profesor y tomándome de la oreja me paró al frente de la clase.

“Todos lo están haciendo”, “todos tienen novios no cristianos”, “todos se meten en deudas”, “todos ven pornografía”, “todos mienten o roban”,...

“Mal de muchos consuelo de tontos” decía mi profesor de matemáticas y Dios nos dice “No os conforméis a este siglo, no hagan nada porque otros lo están haciendo”.

Sean la luz, sean la sal de este mundo, sean diferentes, no se acomoden a los patrones de este mundo. Recordemos el primer y segundo principio:

1. Digo “NO” a mi voluntad y digo “SÍ” a la voluntad de Dios.

2. Rehúso moldearme a la forma de este mundo.
Pablo sigue presentándonos una verdad increíble “..transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento. Este pasaje es eco del Salmo 119:9 “¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra”. Y en el versículo 11 del mismo capítulo: “En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti”.

La palabra transformaos es la palabra metamorfosis. De gusano a mariposa. ¡Qué palabra tan apropiada! Esta transformación solamente vendrá como resultado de la inversión de tiempo conociendo al Dios de la palabra a través de la palabra.

¿Entendemos que nuestro llamado en la vida no necesariamente es servir en un ministerio de jóvenes, sino conocer a Dios y darlo a conocer?

Tomado del libro: Soy líder de jóvenes
Editorial: Unilit

Suministrado por Sigueme.net.