Escrito por David Thomas y Stephen James Sabado, 26 Diciembre 2009 03:07
¿Será verdad que los hombres no saben nada de emociones?
David: Algunas veces parece que el hombre no entiende mucho. Las mujeres con frecuencia son consideradas el género complejo, pero pienso que los hombres son también increíblemente complejos. Es una clase de complejidad diferente, pero en nuestras cabezas pasan más cosas de lo que las mujeres captan.
Muchas mujeres inician una relación con un hombre con la expectativa de que éste va a hacer las cosas de igual forma que ella. Existe el mito cultural de que si un hombre está realmente en sintonía con sus propios sentimientos, se relacionará de la misma manera que la mujer. Pero, en realidad, eso no es cierto. Aunque un hombre esté emocionalmente presente y vea junto con su esposa su novela preferida, la manera como él se interesa en el proceso de la novela es muy diferente a como lo hace la mujer. El hombre tiende a orientarse más hacia la acción, mientras que la mujer está más orientada hacia el proceso.
Stephen: Si la mujer comienza una relación teniendo un sentimiento de fascinación, de misterio y de curiosidad por la diferencia que existe entre ella y el hombre, creo que la relación será más satisfactoria. Yo le diría que evite la tendencia a darle un significado a cada palabra del hombre. Eso es algo que las mujeres tienden a hacer; cuando menos dice el hombre, más trata la mujer de interpretar. A veces hay que leer al hombre entre líneas, pero la mujer no debe inferir cosas que él simplemente no está diciendo.
Cuando él dice: "Me gusta, en verdad, tu vestido", no está diciendo: "No me gusta tu cabello".
¿Es eso en lo único que piensan los hombres?
David: Existe el estereotipo de que lo que los hombres y las mujeres quieren de la intimidad física es diferente, y nuestra cultura respalda la idea de que los hombres son unos egoístas que sólo buscan su propia satisfacción sexual. Pero, en realidad, la intimidad fue creada por Dios para que fuera un dar y recibir al mismo tiempo. Por eso, muchas de las maneras como los hombres establecen esa conexión son de naturaleza física. Muchas veces, cuando el hombre inicia una relación sexual, está diciendo: "Me siento solo. Quiero conectarme contigo, y sé que ésta es una manea de hacerlo. Sé que me resulta difícil decirlo con palabras, pero este contacto físico es algo bueno entre nosotros".
De pronto, el hombre ha establecido una relación, y ella lo está ayudando a encontrar las palabras que él no tenía antes Ésta es una de las grandes cosas que una mujer puede hacer para establecer una relación emocional con el hombre.
Stephen: Es importante crear momentos para la intimidad auténtica; aquí no estoy hablando de sexo, sino de intimidad. De no ser así, la relación sufrirá y caerá en una "transacción" de "yo haré esto" y "tú harás aquello". Pienso que las mujeres sabotean los momentos de intimidad tanto como los hombres: pero la sociedad tiende a echarle toda la culpa al hombre, diciendo: "Él no la busca a ella; no se esfuerza porque el matrimonio mejore". Sí, es cierto que por lo menos el 51 por ciento de la responsabilidad es del hombre, pero ese otro 49 por ciento corresponde a cómo las mujeres ponen resistencia a la relación con sus esposos.
David: Yo pienso que la base de la intimidad y de la autenticidad comienza en las "cosas cotidianas"; lo que allí sucede le abre una puerta a la mujer para que se abra a los momentos románticos. Las mujeres necesitan preguntarse a sí mismas: ¿He puesto a la tarea de manejar mi vida o la de mis hijos por encima de mi intimidad con mi esposo? Si es así, tienen entonces que arrepentirse.
¿A dónde se han ido los hombres?
David: Como terapeuta, he hablado con muchas mujeres solteras y angustiadas. Ellas se preguntan: ¿Me querrá alguien? ¿Soy digna de que alguien me quiera? ¿Alguna vez tendré una cita? Y éstas son mujeres hermosas, exitosas y claras en sus ideas.
En Contacto: ¿Dónde está, entonces, el problema? ¿Qué es lo que les impide a hombres cristianos comprometerse con una mujer?
Stephen: Creo que los hombres, muchas veces, tienen miedo de comprometerse. Los hombres pueden sentirse intimidados por las mujeres comunicativas e independientes. Piensan: Si ella no me necesita para resolverle los problemas, ¿para qué sirvo? Una mujer confiada y segura de sí misma puede ser vista como una verdadera amenaza.
David: Se debe también considerar el nivel de desarrollo de cada uno. Si estamos tratando con un hombre que salió de su adolescencia a los veinticinco años, pero su esposa o su novia dejo de ser adolescente a los dieciocho o diecinueve, su relación sacará a flote esas diferencias. La realidad es que ese hombre no es todavía un adulto. Es como si estuviera buscando a una mamá, más que a una esposa. Por tanto, la joven tendrá que esperar hasta que él crezca.
¿Qué puede, entonces, hacer la Mujer?
En Contacto: Si él necesita que ella lo necesite, ¿debe la mujer dejar que le arregle el neumático, a pesar de que ella sabe cómo hacerlo por sí misma?
David: No, si lo está haciendo para que él se sienta seguro de sí mismo.
Stephen: El matrimonio no es un medio para hacernos felices, sino para santificarnos, para que nos revele nuestra pecaminosidad y nuestra dependencia de Dios, no de la otra persona. El hombre que necesita que lo necesiten, nunca será completado por una mujer. Para sentirse realizado, tiene básicamente que tener una reconciliación con Cristo. Cuando la mujer trata de intervenir para que él se sienta seguro, en realidad lo está poniendo en un pedestal. Y las cosas que se ponen en un pedestal son cosas frágiles que no pueden enfrentar las duras realidades de la vida. Por tanto, lo que está haciendo es mantenerlo como un niño, impidiéndole crecer.
En Contacto: ¿Y si eso toma de 15 a 20 años?
Stephen: Si es así, la lucha de ella será con Dios. ¿Puedo confiar en un Dios que me ha dado a este hombre? ¿Qué voy a hacer con el Dios que permitió que me casara con esta persona? Tendrá que lidiar con estas difíciles preguntas hasta que llegue el momento de confiar en Dios completamente, sin importar dónde se encuentre su esposo en su propio desarrollo.
¿Qué dice la Biblia en cuanto a esto?
Stephen: Adán y Eva estaban en el huerto del Edén, y fallaron. La serpiente le habló a Eva, poniéndola a prueba: "¿Con que Dios os ha dicho…?" Dios le había dado instrucciones a Adán, no a Eva. Pero él se quedó callado, sin decir una sola palabra. No dijo: "No". Adán debió haber dicho: "Dios dijo esto". No buscaron la ayuda del Señor. Pero Él se presentó, les buscó, y le dijo al hombre: "¿Dónde estás?"
La respuesta de Adán fue: "Fue ella quien lo hizo; tú la pusiste aquí".
Culpó a Eva. Y ésta dijo: "La serpiente lo hizo; la serpiente me obligó a hacerlo". Por supuesto, Dios sabía la verdad: no se estaban responsabilizando de lo hecho.
Muchas personas preguntan: "¿Qué puedo hacer para que la relación funcione bien?" Tenemos que comenzar entendiendo que aquella primera relación no funcionó bien. Entonces comprenderemos que la relación fue hecha para hacernos humildes, quebrantarnos y para que veamos la necesidad que tenemos de depender de Dios.
Adán y Eva fueron expulsados del huerto; salieron de allí solos. Se fueron al desierto y allí tuvieron sus hijos. Entonces Caín mata a Abel, y Dios tiene un diálogo con él, así como lo había hecho con Adán y Eva —pero no se produjo ningún arrepentimiento. Ninguno de ellos lamentó lo sucedido; ninguno confesó su pecado.
Caín fue y construyó una ciudad sobre una montaña; allí se dedicó al comercio y a los artes y oficios, para distraer su corazón de la maldición de ser un errante en el mundo. Después Adán y Eva tuvieron otro hijo, llamado Set. La Biblia dice: "Entonces los hombres comenzaron a invocar el nombre de Jehová" [Génesis 4:26b]. Esto nos enseña que después de que fuimos quebrantados, Dios siguió fielmente tratando de restaurarnos. Cuando nos volvemos humildes y somos quebrantados, y clamamos a Dios, descubrimos que Él ya está con nosotros.
Stephen James y David Thomas son coautores de los libros complementarios Does This Make Me Look Fat? y Yup. Nope. Maybe. Los autores son invitados con frecuencia a programas de radio y TV, entre ellos Living the Life del Canal de la Familia ABS.